
Higiene de manos: lo que no te han contado
Os damos la bienvenida a nuestro blog, donde nuestra idea es ofreceros contenido útil, interesante, y sobre todo, contrastado científicamente. Desde Babygiène nos enfocaremos siempre en la higiene y en el entorno del bebé. Como no podía ser de otra manera, lanzamos este primer post sobre la higiene de manos para responderte muchas de las preguntas que te estarás haciendo estos días.
Coronavirus & Co
Tras la declaración de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS); vemos como las medidas de contención del coronavirus SARS-CoV-2, más conocido como COVID-19, se endurecen para intentar frenarlo y erradicarlo. Aunque es una situación complicada y preocupante, debemos mantener la calma y seguir todas las indicaciones de fuentes fiables y de los profesionales sanitarios. Aprovechamos para agradecer la gran labor que están realizando estos días, su profesionalidad, y sobre todo, la calma que nos trasmiten aun sabiendo que la gran mayoría de población ha entrado en pánico.
Esta pandemia nos debe enseñar algo: hoy es un coronavirus y mañana podría ser cualquier otro patógeno. Todas las medidas higiénicas que tomemos no pueden ser temporales. Debemos pensar a largo plazo, en el colectivo y no en el individuo.
Porque el gran problema no es la “pandemia de coronavirus”; el gran problema es la “pandemia del pánico”. Desde desabastecer supermercados hasta hacer correr por internet “recetas” para crear en casa tu propio gel hidroalcohólico. Cómo dirían muchas de nuestras madres: los experimentos con gaseosa.
Por qué no debes hacer tu propio gel hidroalcohólico para la higiene de manos
Todos hemos ido a preguntarle al señor Google como se puede hacer un gel antiséptico en casa. Y el señor Google, nos ha respondido. Lamentablemente, nuestro buscador de referencia no tiene el criterio como para decidir qué resultado es el más fiable; y a no ser que añadamos las palabras mágicas correctas y las siglas “OMS” seguramente no llegaremos a la guía que dicha organización difundió.
Ah, ¿pero la OMS tiene una guía con la receta? Pues si la OMS lo dice, lo hacemos, ¿no?
Pues no. Precisamente, la guía que publicó la OMS es para personal sanitario que tras el desabastecimiento de geles de base alcohólica, marca las pautas para la preparación de este antiséptico. Ahora bien, en nuestras casas no tenemos ni el material de medición (probetas, pipetas pasteaur…) ni los ingredientes en concentraciones puras. Lo siento, pero el agua oxigenada de supermercado y el agua destilada de la plancha no son las mejores opciones.
En la farmacia no hay gel antiséptico de manos, ¿qué hago?
Lavarte las manos. Perdón, especifiquemos mejor: lavarte las manos correctamente. Esto significa que durante 40-60 segundos deberás seguir los pasos que te enseñamos aquí abajo para realizar una correcta higiene de manos.

Higiene de manos con agua y jabón: ¿funciona?
Para contestarte esta pregunta primero nos remontaremos a un dato histórico curioso y luego, nos meteremos de lleno con bacterias, virus y otros patógenos para que entiendas porque la HIGIENE, así, en mayúsculas, es tan importante.
Autopsias y partos
En 1846, Ignaz Semmelweis observó como el Hospital de Viena, de las dos unidades de maternidad existentes, una de ellas presentaba un índice de mortalidad muy superior a la otra debido a la fiebre puerperal. Tras valorar las similitudes y diferencias entre cada unidad, observo un dato esclarecedor: en la primera unidad, los partos eran atendidos por estudiantes que por la mañana habían realizado autopsias, mientras que, en la segunda unidad, los partos eran atendidos únicamente por comadronas.

Uno de los colegas de Semmelweis que trabajaba en la zona de autopsias se hizo un corte accidental con el bisturí y a los pocos días presentó la misma sintomatología que la fiebre puerperal. Atando cabos, Semmelweis determinó que existían unas “partículas cadavéricas” que pasaban de las manos de los estudiantes a las embarazadas, infectando su sangre y provocándoles la muerte. Hoy sabemos que estas “partículas” son patógenos que provocan infecciones.

Gracias a este descubrimiento, se instauró una higiene y desinfección de manos que hizo descender a menos de un 2% la mortalidad tras el parto.
Qué tenemos en nuestras manos
La piel humana está colonizada por bacterias; en concreto, según varios estudios realizados entre 1938 y 1998, la piel de las manos del personal sanitario puede presentar entre 39 mil y 4,6 millones de bacterias.

Las bacterias de nuestras manos se pueden diferenciar en dos grupos: transitorias y residentes.
La flora bacteriana transitoria se encuentra de manera superficial en nuestra piel y son organismos asociados con mayor frecuencia a infecciones. Este tipo de patógenos son los que podemos retirar con mayor facilidad con una higiene correcta.
La flora bacteriana residente se encuentra en las capas profundas de la piel y son organismos menos propensos a estar asociados con procesos infecciosos.
¿Jabón o gel de base alcohol?
El jabón normal tiene una mínima actividad microbiana, sin embargo, puede eliminar la flora bacteriana transitoria levemente adherida. Es decir, si has estornudado sobre tu mano o has tocado una superficie que podría estar infectada, una higiene de manos correcta con agua y jabón eliminaría los patógenos. Si no disponemos de agua y jabón, podemos recurrir al gel hidroalcohólico.
Ahora bien, ni todos los jabones ni todos los geles de base alcohol funcionan para todos los microorganismos. Por suerte, para el tema que nos atañe con el coronavirus COVID-19, el agua y jabón funciona perfectamente, y el gel también, aunque este último lo destinaríamos principalmente para el personal sanitario y para colectivos más expuestos.
El personal sanitario que trata con pacientes debe usar preferentemente gel desinfectante debido a su rapidez y eficacia, necesaria en el ámbito hospitalario.
¿Y para una gripe? ¿Una gastroenteritis? ¿Sirven?
Depende. Cada bacteria, virus, hongo y microorganismo en general está formado por una estructura. Algunas bacterias tienen como una “cápsula” que las protege, algunos virus presentan una envoltura y otros no, hay microorganismos que producen esporas resistentes… Lípidos, proteínas… Según la composición del patógeno será más o menos fácil desestabilizar su estructura para eliminarlo.
Por lo tanto, de ahí me remito a las “recetas” que corren por la red; un gel de base alcohol casero no es lo mismo que un gel destinado para uso sanitario:
- La concentración de alcohol está relacionada con la eficacia: un 60% de concentración equivale a una limpieza de manos con agua y jabón. Las concentraciones efectivas se encuentran entre el 60-95%. Concentraciones superiores son menos efectivas; a menos cantidad de agua en la formulación, más difícil es desnaturalizar proteínas.
- Para aumentar la efectividad del alcohol o el isopropanol se suelen añadir otros antisépticos como la clorhexidina, compuestos de amonio cuaternario, triclosán entre otros. Todos ellos atacan de manera diferente por lo que donde no llega uno, llega el otro.
- Muchos de estos antisépticos presentan una disminución de su eficacia en presencia de suciedad visible. Es decir, para que funcionen de manera óptima debemos realizar una higiene de manos con agua y jabón o tener las manos prácticamente limpias.
Un ejemplo claro donde la higiene con agua y jabón es más eficaz que cualquier desinfectante es con la bacteria Clostridium difficile, causante de diarreas y afecciones intestinales más serias. Este patógeno en concreto crea esporas que pueden sobrevivir en una superficie semanas o meses.
Conclusiones
Evitemos la pandemia del miedo, mantengamos la calma. La limpieza de manos de manera habitual y asidua es eficaz contra los microorganismos.
El personal sanitario necesita los geles antisépticos en su día a día; ellos sí están expuestos, por lo que, si usamos este tipo de geles, hagámoslo con cabeza. Usarlos no sustituye lavarnos las manos.
Hemos vivido en una época donde la sombra de una pandemia parecía lejana; hemos tenido una falsa seguridad. Nos hemos relajado, y medidas tan sencillas como lavarse las manos correctamente (no con un poco de agua, jabón, 5 segundos, y ya está) las hemos aparcado como innecesarias. Reeducación para nosotros y educación para nuestros hijos.
Bibliografía
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